4 mar. 2009

Es la Riviera Maya

Caminando, no estoy solo, pero quiero estarlo,
al menos unos días aca, cerca del sol,
he requerido de este espacio y clima
para hacer un alto en mi camino.
Desde mi izquierda el mar humedece mis pies,
entiendo pues; que voy en la dirección correcta
una cerveza en la mano me alienta con la caminata.

Ahora que la veo desde aquí mientras me alejo;
ella es hermosa, y el sol descubre un buen tono de su piel,
quisiera que nada de esto hubiera pasado
que mi instinto nunca la hubiera dañado
pero antes yo estaba ciego,
y haber caminado en sentido contrario
me tiene cansado, fastidiado Amor.

Es la Riviera Maya la que me recuerda,
la que me pone frente a mi afortunado pasado
la que me inspira lo mismo que hace siglos a los Mayas,
hoy me fortalece, y favorece el encuentro con
mi presente y me vislumbra un prometedor futuro.

No lo sé, nunca es bueno arrepentirse de nuestras acciones
pero es mejor reconocer que me equivoque
que olvide mi verdadero edén.
Y hoy el señor Kukulkan profetiza buenos días alado de mi mujer.
Ella es hermosa cuando despierta y cuando duerme.

1 comentario:

citlalminatzin dijo...

Qué mejor, pregunto yo, que el verdadero amor, aquel que por las mañanas te levanta con un llanto tierno o con un buenos días amor. Qué mejor, pregunto yo, que las soledad, para verificar todo aquello que has hecho mal. Porque el hombre debe sufrir para saberse hombre, porque el decir me equivoque no es humillante, sino confortante. Porque quisiera que esa esfera en la que te encuentras pudiera comprarse y meterme en ella. Hermano acabas de germinar en mi el deseo de caminar solo por las playas de la riviera maya bajo el calor del sol abrazado por el alma de una cerveza... Me gustó mucho este...