16 nov. 2009

Me estoy acostumbrando.

Me estoy acostumbrando a vivir
Bajo la penumbra de esta soledad intermitente,
En este inagotable diálogo conmigo mismo
Que no da respuestas ni sentido a lo sucedido.

Mi paradójica vida ha dejado de ser:
Vivir muriendo, y se ha vuelto a morir muriendo,
Contradigo el propio sentido de mi biogénesis
Y mi razón cada vez más va poniendo
Más fuerte las manos sobre el cuello del sentimiento.

Ahora entiendo a Pessoa y a Txus de Fellatio,
El amor sólo cobra la cordura para
Morir en el intento.

¡Qué será de nosotros ahora!
Sueños hechos infinidad de estrellas
Como el corazón del universo,
Siempre cazado y cuestionado,
Nunca igualado, mucho menos comprendido.

Y ahora entiendo que embriaga más
Vivir la vida plana y sin imaginación,
Tal como se ve la realidad ahora,
Que beber toda la noche bajo mirada de la luna.

¿Lágrimas? Para qué si la tristeza es infinita
¿Lamentos? Para qué si el mundo es sordo
¿Amor? ¡Quién lo entiende!
Si es rosa no duele, si es gris melancolía,
Si es rojo en el corazón se guarda,
Si no existe se hace lo posible por inventarlo,
Cuando se inventa solo, con el tiempo, se destruye.

Dime, mi Lady, ¿Qué será de nosotros ahora?
Y de esta horca afilada con la lima del silencio.
Pongamos la cabeza mirando al cielo,
O a la tierra, que dios te ampare amada mía,
Yo acabo de firmar mi entrada al infierno.

Como quisiera abrazarte ahora.

Como quisiera abrazarte ahora
y mostrarte que con caricias
se pueden unir los fragmentos del cielo
a los que llaman estrellas.

Como quisiera decirte que te amo
y poner en tus labios la mordaza
de un beso que silencie
lo que hasta ahora ha dolido

Pero no puedo y creo que tendré que ir adormir
sin sueño, creyendo soñar cuando pienso
que existes, peor saber que esta noche no estas conmigo,
peor sentir que te he perdido.

El volcán de mi pecho ruge.

El volcán de mi pecho ruge
A punto de estallar,
La llamarada de esa lava
Incendia todo sentimiento vivo,
Y la ceniza irrita el cielo.

Ilusiones trituradas por viejas
Bestias amorfas con dientes
Afilados al punto del rencor.

Miserables palabras que flotan
En el ambiente y te niegas a respirar.
Morir asfixiado es lo de menos,
Duele si la bomba roja no ha explotado.

Los sentidos se vuelven
Simples esculturas físicas,
Los dioses de la vida batallan
Con los demonios del alma.

Y me vuelvo un miserable
Pedazo de hielo hirviendo.
Y esta cardiopatía se convierte,
Con la luna llena de este viernes,
En un hombre lobo de pupilas extraviadas.

No se siente más el frío,
No se siente más la lluvia.
Demonio que en mi mente vive
Se la salvación de mi trastorno.

Sentimientos hechos materia inerte,
Y el amor una cosa cuestionable,
Bajo mi cama, esta noche, aquella
Vieja nostalgia que incendia mi sueño,
Lo vuelve ceniza, falso fénix.

Pero cuando en el horizonte se alumbra
Y absorben falso polen las abejas,
Cuando las aves creen ser libres al volar
Y la paz se hace blanca,
Habré de despertar y seré el caos
Que arrase con esas falsas ilusiones.

cuando muera la tarde.

Frío seré desde ahora,
Porque duelen las caricias
Y hacen los besos trizas
Mis absurdas horas.

Dolorosos zarpazos mi vida y la tuya
Eclipse de las nocturnas ilusiones,
Amanecer rojo de las tentaciones
Nuestro amor la anciana arrulla.

Viles almas empeñadas,
Por un juego que nada vale
Me amas, te amo, equivale
A lágrimas liberadas.

¿Para qué tanto alarde?
Si habrás de marcharte pronto
Y de tanto pedirte estoy ronco
Moriré cuando muera la tarde.

Canta

Huyen los sentimientos enclaustrados
de esa prisión en el pecho que es su aposento,
nuestros corazones totalmente mutilados
ya no son de nuestra suerte el amuleto,

Y canta el trovador y llora con su guitarra
Porque este es el momento más sensato
Que ha tenido en su depresión amada
Que se desangra durante todo el día, a ratos,
Y se convierte en esas canciones acartonadas.

Regresar a ser lo que antes el tiempo fue:
Suave pétalo de rosa que secó el invierno,
Invierno que poco a poco y sin saber porque
Se convirtió en mi anhelado infierno.

Y ahora mira por la ventana que afuera llueve
Deja que la lluvia vaya drenando tus miedos,
Cierras los ojos pequeña y tiernamente duerme
que esta noche moriremos con estrellas en los dedos.

Y entre tus brazos, será pasado mi pobre alma,
Y en mi recuerdo senil, serás tú presente,
Aunque esta noche termine el arcano drama
Y caiga el efímero telón de nuestro amor renuente.

Sabanas blancas que serán manchadas
Por la virginal muerte de un sentimiento puro,
Fantasía de todas las niñas enamoradas,
Este mito que se suicida entre cuatro muros.

Y canta el trovador y llora con su guitarra
Porque este es el momento más sensato
Que ha tenido en su depresión amada
Que se desangra durante todo el día, a ratos,
Y lo lleva a una muerte predestinada.

Miserable.

Miserable no define mi estado
Hay algo dentro de mí que me está matando
Y en este momento no sé qué decirte,
Sólo quiero dormir para seguir soñando.

Esta mañana me desperté llorando,
Eran coágulos de sangre mis lágrimas,
Pedazos de alma adolorida,
Que por algo me dejaron vacio.

Ahora no sé mi futuro, esto no lo había planeado,
Ya no quiero olvido, quiero muerte,
Pero no soy tan valiente como para darme un tiro.

Y no hay nadie que me escuche,
¡Hasta yo de mí me he aburrido!
¿Ya dije que me siento más que miserable?
Por si no lo he dicho, te lo digo.

Escribir ya no es alivio,
Mi cuerpo se ha vuelto inmune a este medicamento,
Creo que ya no tengo remedio,
Quiero estar por ahí solo y perdido.

Y me duele todo lo que cargo en mi espalda,
Y me duele ser estúpido, lo juro,
Me hiere tanto estar herido
Y que esa herida no sane con ningún conjuro.

Entonces pienso en volver
A ese tierno lugar del que vine,
Pero tampoco quiero hacerlo,
Es absurdo y paradójico este planteamiento.

Tú estás leyendo y seguro no entiendes,
No quiero que me entiendas
Sólo necesito que me escuches.

Por qué, me pregunto por qué
Si se supone que siempre sonrió,
Estas ganas de llorar se confunden fácilmente
Podrías pensar que estoy dolido.

Pero no, lo que siento va más allá de la comprensión,
Del dolor, del suicidio, de todo lo demás,
Lo que siento ahora es tan frustrante
Que quisiera dormir, dormir y no despertar.

Libros rotos, moral destruida, cabeza baja,
Ojos cristalizados, penitencias terrenales,
¡Nada de esto hubiera pasado!
Sólo tenían que ofrecerme un hombro.
Ahora sin amor, sin familia y sin mí
No sé cómo puedo seguir viviendo
¡Miserable no define mi estado!
Preferiría estar preso o loco o muerto.

Necesito ayuda, es cierto,
Pero si la ayuda que tengo la mando al infierno,
Para qué más, pregunto,
Para matarla como a mí mismo.
(Y aún no he muerto)

Shh, guarda silencio, que nadie
Escuche esto que te estoy contando,
Podrían ser duendecillos o puercos
Y nos meteríamos en problemas,
No le digas a nadie que me siento,
No sé cómo, más que mal, más que solo.

Este mal ya no tiene remedio,
Esta conciencia es inconsciente,
Esta conciencia está mal inconsciente,
Este corazón necesita más que besos.

Y ya no sé que más contarte,
Podrás pensar que soy el diablo
Con quien quiero firmar con mi sangre
Eso que ellos llaman contrato,
Y estafarlo, y venderle un alma que he perdido.

¿Ya dije que me siento más que miserable?
Por si no lo he dicho, te lo digo.
Miserable no define mi estado
Este corazón necesita cariño.

Hipocrecia.

Estas ganas de llorar son incontenibles,
las horas de mi vida siguen siendo absurdas,
mis pupilas cristalizadas son la sombra
de mi tristeza, de mis letras, de mi agonía.

Qué puedo hacer yo, ahora que te recuerdo
siento en mis labios ese sabor a hipocresía
de tus malditos besos fulminantes.

¿Por qué mentir si yo te amo?

Y no puedo hacer más que estár solo.

El teléfono más solo que yo mismo,
las cartas que te escribo guardadas
en aquella vieja caja de converse
que llena de polvo espera tu regreso. (ingenua)

Por qué no decirlo si no importaba,
sólo era un deliz o un nafragio en busca de olvido.
Mientras yo creía lo que dijiste,
mientras yo creía tus caricias, y tus palabras.

Dime ¿Dónde estás ahora?
Dime ¿Por qué no me llamas?
¿Cuál será el pretexto ahora?
Espero que verdad pura.

Y ya no sé como escribir algo que no haya,
no sé como seguir viviendo sin esperar la muerte,
no sé por qué me siento tan miserable,
sólo sé lo que siento, y que seguramente,
cuando regreses habré de quedarme callado
y te besaré mientras repito: !Te amo¡

Un poquito de olvido.

Esta vida me afecta en sobre manera,
cada estracto de conciencia es doloroso
cuando comienza a fecundarse.

Este sentimiento me esté matando,
y lo peor de todo es que por más que intento
ni siquiera me hacerco a la tumba
sino como todos, lentamente.

Y no sé por qué necesito de alguien,
pero no quiero a nadie porque sé
que puedo ser hiriente en exceso.

Porque ya no puedo ni con el puto corazón
ni con el sobreacelerado cerebro.

Y la felicidad se va alejando sin rumbo.
Y la soledad me consume como cigarro.

Ahora dónde estaré barado,
este lugar desconocido me parece familiar,
quizás cuando conoci al verdadero Mr. Hyde,
quizás cuando antes estuve solo.

¿Dónde están aquellas letras que me hicieron
lo que soy ahora y que es en vano?

Me da miedo mi propio orgullo
y mi absolutamente estupida vanidad
¡Que alguien venga y me calle!
Sólo pido que no sea mi esperanza
la que me grite, de nuevo, de coraje.

Y pedir disculpas ya no vale la pena,
y tirar del gatillo suena cobarde.
¿Cómo, Cuándo, Dónde partira esta tristeza
y me dejara en paz el demonio que me corrompe?

No me conozco, es cierto,
ahora como ayer no soy nadie,
pero si existo es por algo,
y no creo que sea para matarme.

Este nombre que me etiqueta,
esta moral que me imponen,
sólo sirven para más mierda
envarrada en mis pañales.

Y es que ayer fui grande,
pero el reloj va en cuenta regresiva,
nadie podra salvarme
y mi veneno será mi propia saliva.

Amor, razón, nada existe.

Sólo espero poder llegar a ser lo que siempre quise.
Y no este supuesto hombre al que no conozco,
que sólo es un ente inservible y deforme.

Estaré ahí el viernes, si es que sigo íntegro,
aunque definitivamente quiero exilio y muerte
o quizás no más un poquito de olvido.

1 nov. 2009

Qué será mañana...

La cosa roja llora desesperada
la cosa gris grita perpetuada.
Dragones que incendian lo que fue,
caballeros que degollan lo que vendra.

La alquimia sigue siendo irreal.

En mis manos el arma, aún palpitante,
que causó la muerte de nuestras esperanzas
sigue humeante y culpable.

En mis ojos las lágrimas de madres
que ya no saben como hacer que
sus niños muertos renazcan.

La rosa negra sigue viva en
aquella caja de madera,
la rosa roja ahora muerta
en ese bello florero viejo.

Las orgías de pensamiento se vuelven
cada vez más vulgares
y la vida misma se nos va
arrancando a los sueños pedazos de carne.

Grafito incendiando campos fértiles,
ilusiones recojiendo frutos pasados,
señores feudales que castran el futuro,
Chaneques que quieren confundirme.

Ahora mil noches de vela en vano,
años de pose conformista,
ahora versos escritos profanos,
la conscupicencia de tu imaginación
juzgando lo que pude creer sagrado,
ahora mis venas saciando
la sed de estos vampiros en pena.

¿Que será mañana de nosotros
cuando algo más pase por tu mente Lady Bella?