31 mar. 2009

El Balam, nuestro Brujo Maestro

Aun quedan escombros de estas piedras amorfas
que dejaste con tu muerte,
y que todas las noches visitas las estrellas
en busca de descanso y de paz,
queriendo hacer en cada una tu morada eterna.

Aun desde mi templo se puede mirar la estela
de los cansados cometas perdidos,
La metamorfosis está acabando con ellos.
Porque no duermen,
Porque se aburren después de amar
Porque son nómadas por creencia
Y ciegos por destino.
Porque el Águila del cielo los condeno a comer
los restos de la piel que dejan las serpientes cuando
mutan y se transforman en sabios Chamanes de Luz.

Ahora aprendemos del Jaguar a mirar en la obscuridad
nos adaptamos con la naturaleza y evolucionamos
en este místico reino imitando y guiándonos
en sueños por el Balam, nuestro brujo maestro.

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