12 mar. 2009

Eres, soy, somos.

Eres tibia, clara, música y amor
que se vuelve pan,
y el pan directo a mi boca.

Eres caramelo, vientre donde nacen
mis más profundas ideas,
templo donde desaparecen mis miedos.

Eres tú aquello que más cuido,
lo que procuro mantener vivo
en este mundo de muertes,
pestilencia y muertos.

Eres siete letras formando una historia,
una historia que hago poesía,
una poesía que lleva tu nombre.
Siete letras que me hacen hombre
romántico y amante.

Somos una combinación peligrosa,
combustible y chispa,
cielo y luna,
tú y yo.

Eres un sueño hecho ángel.
Soy un niño rezando por tu protección,
Somos un suspiro hecho oxigeno.
Fuimos una lágrima evaporada en la cara,
Somos una lágrima condensada en las nubes,
Seremos una lágrima corriendo en el mar.

Somos la mañana en que nos conocimos,
somos la vida en que estamos juntos,
somos las palabras de amor dichas,
somos un par de ardillas
en la copa de un árbol
buscando avellanas.

Seremos la noche en que dejemos este mundo
tomados de la mano, soñando,
uno en los ojos del otro,
provocando una sonrisa arrugada
que jamás habrá de despertar.

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