5 mar. 2009

Solo.

Solo, quizás en el pensamiento
jamás me rindo amigo
sabes que te llevo conmigo.
Aquí en este lugar vacio
siempre el recuerdo de todo
lo que juntos hemos compartido.
El murmullo del vino sagrado
la sonrisa del humo de tabaco.

Te digo, amigo, solo aún no,
todavia estoy vivo.
En aquellas fechas
cuando veas mi nombre en un lapida,
entonces si será momento de dejar
un lugar en este mundo,
para seguir el camino solo
hasta que encuentre de nuevo
en aquel lugar desconocido
a todos mis amigos.

Solo, jamás amigo, siempre contigo
y los nueve aliados,
y mis hermano y los demás
que conmigo vienen y se van conmigo.

Allá a lo lejos, cuando camino
solo por la playa del pensamiento
y se hunden mis pies en la arena
y mis ojos se pierden en el infinito
sé que los sonidos del fondo
me llaman y vienen de ti,
de mi, de esos ratos en que
al tocar la luna el cielo
estuvimos juntos. Recordando lo perdido.

Y de lo perdido hemos ganado
aquel que toda la vida estará a un lado
más allá del infortunio,
más allá del ocaso,
en cada anocher y amanecer dislumbro,
a mi amigo, a mis dos hermanos,
a mi amor entre el agua condensada
que corre por los vidrios de la ventana
y también, porque no a los nueve aliados.

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