29 abr. 2011

Perdóname.

Hoy, no sé a que hora,
ni, amor, en qué tiempo,
supe que te amaba,
desde hace tiempo.

Porque duele
y es dolor la vida,
amor mío,
me arrepiento.

Presente día y noche
estaca clavada en mi pecho.
En rituales,
en pensamientos,
en noches
y amaneceres
sigues, y seguirás siendo
mi modo de vida,
mi inspiración,
en días de lluvia,
mi techo.

Porque te debo,
no sólo la vida,
ni la próxima muerte.
Te debo,
el cielo en que creo,
el infierno en que vivi
y la felicidad en la que muero.

Gracias,
aunque no lo dije,
por darme lo que tengo.

Nos vemos,
en otra vida,
en otro cielo,
lo lamento,
madre, fuiste mi respeto
y seguiré extrañándote,
hasta que la muerte
me lleve a tus brazos,
a tus labios,
a tu lecho.

09.ago.2010

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