2 dic. 2008

Que hermosa...

No me había percatado
De la belleza de tu espalda;
Nunca la había visto
Y ahora que la miro pienso:
Qué hermosa es tu espalda
¡Qué hermosa!

Cómo tus rizos descansan sobre ella
Y se bañan en las montañas.
Nunca me di cuenta,
Siempre te mire de frente:
Qué hermosos hombros tienes,
¡Qué hermosos!

Tus manos blancas y tus uñas largas,
Siempre en mis manos,
En mi pecho, en mis labios
Descansaban, por lo tanto
(Qué ingenuo) No me di cuenta:
Qué lindas uñas manicuradas,
¡Qué lindas!

Y tu cuerpo esbelto…
Tiene un balance casi perfecto
Con tu cintura delgada
Y tus caderas anchas.
Qué dulzura de figura,
¡Qué dulzura!

Y tú cara, ¿Tu cara?
No puedo describirla
Nunca mire más allá de tus ojos,
Tengo vagos recuerdos de ella,
Pero si lo demás me gusta, imagino:
Qué niña tan hermosa es ella,
¡Qué niña tan hermosa!

1 comentario:

Zesar dijo...

sobervio.. con ese pequeño ingrediente de erotismo quedo de lujo...