18 feb. 2009

Tengo miedo...

Amor, de pequeño me enseñaron
que la obscuridad está vacía,
que no hay fantasmas en el armario
ni un Coco bajo la cama.

Aprendí que los ruidos de la casa
vienen de la madera dilatándose
y que las sombras no son más
que objetos cubriendo la luz...

Descubrí que Dios no es malvado
y que no escucha a los que callan,
y yo me quede callado.

Amor, pero nunca me enseñaron
lo que debo pensar cuando el corazón
se vuelve obscuro y se cansa...

Tengo miedo...

Ningún amuleto colgado sobre mi pecho
puede salvarme ahora.

Me asusta el momento en que
escucho tu voz quebrada,
o un te quiero forzado de tu boca.

Tengo miedo de que mañana sea el día
en que te marches y no regreses
y me dejes con el pecho vacío
desde una costilla hasta la otra.

No quiero, no existe rezo que pueda
librarme de esta condena
que ahora estoy viviendo.

Amor, tengo miedo,
dime el método que usas para escaparte
de este sufrimiento,
dime cómo puedes esconder las lágrimas
bajo tu aspecto indiferente.

De pequeño me enseñaron
a no tener miedo a la obscuridad,
pero nunca me dijeron cómo se escapa
del temor a la realidad.

¿Y ahora qué pasará?
¿Cómo me deshago del miedo?
Sólo en tus labios puedo encontrar consuelo.

Amor, tengo miedo,
dame un amuleto que haga a mi cuerpo
dejar de temblar.
Amor tengo miedo,
miedo a la realidad obscura.
Amor, te juro que mañana no quiero despertar.

1 comentario:

Nycher dijo...

asi es, Dios no es malvado, y aveces, escucha aun a los q no le hablan.. y de esta tristeza, seguro Dios conoce el principio y el fin... ¡¡Muy buena nostalgia ¡¡¡¡