19 feb. 2009

Epitafio de un poeta...

"Me cansé de rogarle,
me cansé de decirle
que yo sin ella de pena muero..."
José Alfredo Jiménez
Que llamen a la policía,
una ambulancia, a los bomberos,
en este justo momento
se cometerá un suicidio
y este es el último testimonio escrito
del literato que morirá
con la inspiración entre los brazos
y el papel a rrugado entre las manos...
Qué paso, no importa,
el motivo no lo llamo.
De que el amor apesta, apesta
Escucha Cinthya, amada mía,
nuestro amor apesta a muerto.
No se puede ahora, pides que me marche,
cambiaré la dirección de mi nave
hacia otro planeta, lo siento,
me mato porque no fue suficiente el esfuerzo.
Las últimas palabras quebrantadas huyeron
de sus manos, que importa, señores,
en estas letras hoy muere de nuevo el poeta.
Me cansé del dolor de rodillas
y la inmensidad de su rabieta,
llamen a la policía, ya lo dije,
bajo estas líneas queda la muerte del poeta.
Será no un tiro, ni cortaré mis venas,
aspiraré mi alma hasta que muera.
Y aquí, en este viaje, evitaré gritar tu nombre
mi último aliento quedará grabado
en la cinta de mi corazón mutilado,
llamen una ambulancia que recoja mi cuerpo,
ya lo dije y lo repito, bajo estas líneas
se lee la muerte ansiada de un poeta.
De que el amor apesta, lo juro que apesta,
y debo decidir entre respirar o seguir amando.
Quise amar a mi manera y por ello
en este momento estoy agonizando.
Que llamen a los bomberos,
mi corazón se está incendiando.
Ya no importa, aquí escribo mi epitafio:
solo tres letras: TAA y que lo demás
sea piedra fría, tierra y un poco de pasto.
De que el amor apesta, apesta.
En estos tremendos arrebatos armados
yo soy el perdedor y me marcho.
Cinthya, vida mía, nuestro amor apesta a muerto.
Llamen a la policía, una ambulancia, a los bomberos,
este poeta estará muerto,
cuando el punto final haya sido puesto.

1 comentario:

Nycher dijo...

es Triste, muy triste...