30 ene. 2009

Apocalipsis....

No sé qué sucede, la tierra se mueve,
el núcleo del granizo que golpea
mi ventana es una enorme tristeza,
esa lava efímera del volcán
se convertirá en piedra cuando pase la tempestad.
Es el apocalipsis, amor, y tú no estás.

Los siete jinetes vienen hacia mí,
me miran, se burlan, y yo no hago nada.

La tierra se mueve y mi corazón se espanta,
Amada, puedes decirme qué pasa,
Volteo, te busco y recuerdo:
desde que esto comenzó no estabas.

Intento correr a tu puerta
toco hasta que la mano se funde con ella,
y tu amor no contestas.
Ahora pregunto ¿qué sucederá
si yo no estoy con ella, en esta muerte lenta?

Te grito, y tú no contestas,
la tierra se mueve, viene hacia mí una densa niebla,
me traga, me arranca de tu puerta
Me ha dejado encerrado en este poema.

Desde la pequeña ventana de este lugar
alcanzo a ver como se muere la noche.
Hoy debo ser fuerte, y no llorar
me perderé en la claridad de la luna
mientras me convierto en hombre lobo.

Espera el amanecer,
cuando regrese a mi forma cotidiana
regresaré a buscarte...

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