Cuando se me colapsa la existencia,
como clítoris sonrojado
pasando del placer al dolor,
tomo un pedazo de hoja
y cago letras obscuras sobre ella.
Se me palpitan las carnes
cuando se detiene mi corazón,
confuso sigue siendo el tictac
de las rosas y el amor.
Como la piedra filosofal
te palpo y te busco
y nomás no te encuentro,
falso epígrafe son mis días,
ya se termina Octubre
y con él se me va borrando tu nombre.
Ya comienza Noviembre
y con él se extrapola la fiebre,
me quiero quedar dormido
me quiero cortar las manos,
y las metáforas,
y el café,
y la sed,
y la miel.
Estoy muy cansado mujer,
estoy harto de la falsa piel,
mirá cómo se me agotan los huesos,
y se me explota la cabeza
y se vacían las botellas
para estar sobrias
y así sombrías
se me acaban las ganas
en pos de aniquilar
las gotas que derraman
las tramas de una mueca
que ya tus pupilas no miran
y que tus tiernos ronquidos
no soplan,
quiero destruir los sueños
que ya no abrazan tus costillas
ni tu cadera
que nunca fue mía,
que nunca será...
Que se muera esa
esquela de tu aroma,
que derrame lava
aquella que fue tu almohada,
que se clave en mi alma
el desprecio que de tu pecho emana.
Que se me consuman
las notas menores.
Que sobrevivan los estigmas
pero se pudra la madera
de esta cruz que de tu rencor
me sostiene en la pared
de la poesía mundana.
No esperes que responda de la misma manera, todo en el cielo es diferente, te escribo porque sabes que nunca dejaré de estár contigo. Aunque marches, aunque desaparezcas, aquí, en esta nieve, has dejado huella.
24 oct 2011
Castañeda
Me gustaría beber
sorbos pequeños
De tus perlas sabor otoño
Y curar las llagas
Que manchan mis gritos
Y mis letras
Y mis manos entregadas
A la tierra olvidada de un panteón.
Si tan sólo fucionarte
Pudiera y mutarte
En todas las estrellas
De cálido seno
Y frío explendor.
Big bang.
Hojitas de menta.
Si tan sólo llovieras
Y mojaras mi osamenta
Desgarrada
Polvorienta.
Y a pesar de todo
En estas esquelas,
De sal con sabor
A pasado,
Te transmito en ilusión,
A cada paso
En cada una de ellas,
Mariposas que viven
Como sentencias muertas.
Ya pintaste de púrpura
Las flores de mi jardinera pectoral
Y te corto un ramo
Y lo envuelvo en celofán;
Te ofrezco los capullos
Que tú sin darte cuenta
Me viniste a sembrar,
En cada calle en que naces,
Como inmenso sol que alumbra,
Me calienta,
Me carboniza
Y me da energía para germinar.
Me gustaría beber
Sorbos pequeños
De tus perlas sabor otoño,
Para escribir y lanzarte
Versos sin sentido,
Como señales de existencia,
Desde la ventana del manicomio.
sorbos pequeños
De tus perlas sabor otoño
Y curar las llagas
Que manchan mis gritos
Y mis letras
Y mis manos entregadas
A la tierra olvidada de un panteón.
Si tan sólo fucionarte
Pudiera y mutarte
En todas las estrellas
De cálido seno
Y frío explendor.
Big bang.
Hojitas de menta.
Si tan sólo llovieras
Y mojaras mi osamenta
Desgarrada
Polvorienta.
Y a pesar de todo
En estas esquelas,
De sal con sabor
A pasado,
Te transmito en ilusión,
A cada paso
En cada una de ellas,
Mariposas que viven
Como sentencias muertas.
Ya pintaste de púrpura
Las flores de mi jardinera pectoral
Y te corto un ramo
Y lo envuelvo en celofán;
Te ofrezco los capullos
Que tú sin darte cuenta
Me viniste a sembrar,
En cada calle en que naces,
Como inmenso sol que alumbra,
Me calienta,
Me carboniza
Y me da energía para germinar.
Me gustaría beber
Sorbos pequeños
De tus perlas sabor otoño,
Para escribir y lanzarte
Versos sin sentido,
Como señales de existencia,
Desde la ventana del manicomio.
4 oct 2011
del flechador de estrellas
Él estaba encasillado,
Caminando en el obscuro laberinto de su mente
Buscando su corazón
Que ya no canta.
Recuerda como sombras los pasajes del pasado
donde felicidad era mas que nueve letras.
No encuentra el camino
Choca contra cada pared que se encuentra
Y desvalido, sueña.
Mezcla de agrio sabor y mala textura.
Arde el alcohol que lleva en las venas
Cuando se enciende la llama de lo cotidiano
y ninguna canción lo consuela
Ningún camino lo lleva.
Busca alimento,
Tacos de carne,
Tostadas de piel,
Quesadillas de sesos,
Mordiscos de si mismo
Destellos de mitologias
Y arcanos deseos.
Sólo es una res sin dios ni mandamiento.
Refiere por su rostro el pez muerto,
Se sacó el mar de los misterios.
Profecía olvidada
El poeta tuerto necesita un poco de miel,
Agua miel,
Pulque,
Tragos cargados de Borges.
Que embriaguen
Sólo es él un jumento sin rabo
Y ellos juegan ponle la cola al burro,
En un colorido zigzag monocromatico
Solo es el un subhumano frustrado.
Y parece que se acabó el compás,
Se desfazó el celo y se convirtió en pervercion,
Gotas más gotas con paracaídas,
Un mundo sin viento ni magia,
Un día con falsas risas
De una tripa mal cuajada.
Carcajada tras la máscara
Y el humo
Y los grumos de futuro que se acientan
En la mezcla de ese aroma
Aroma que le huele a café
Y le sabe a ella.
Muralla,
Barrera
Un tren que no llega a la estación
Del silencio
Ni del ruido que es un silencio juguetón,
Pícaro,
Bizarro.
Él que vive en un Orozco
Ella que se revuelca en un Monet,
Le gusta seguir siendo pequeña
Y se divierte con el simio que toca los platillos
Sin que le den cuerda.
Manos mutiladas,
Hombre con muñones que laten
De nostalgia
Y que vibran como un violín sin cuerdas
Tocado angelicalmente por un vagabundo invidente
En los sucios vagones del metro.
¿quienes y cuando dejaron de llamarle dios?
Recuerda haberse escondido para que lo encontrarán después de contar hasta cien
Y el cazador se aburrió antes de pronunciar el diez.
Nadie lo ha visto desde entonces
Sigue él humedeciendo el agujero
En espera del ser alado que repare su falta
Y le provoque el éxtasis suficiente
Para volver a volar,
Sin plásticos,
Ni herbaceos,
Ni cereales procesados.
Canta y cuando se cansa silva
Para dibujar en el aire
Alegrías aureas de cristal.
No se llama miedo lo que sufre,
Es el tiempo
Y la dama de negro que lo penetra,
Que lo viola cada vez que se contraen los parpados.
No hay nadie mas allá del fuego
Cuando creyó que el amor era la llama de una vela incandecente bajo,la tormenta,
Y ni siquiera pudo encender la mecha.
Cada minuto cuenta,
Cada inalar y exhalar son cuentas
De un rosario que el mismo se reza antes de la muerte.
O quizás después.
Sufre el flechador de estrellas,
El espejo miente Blanca Nieves,
Los siete enanos trabajan y muerden.
El gusano está en la manzana,
Decapítalo con tus dientes.
Y se de nuevo el oráculo
Que explota en su vientre,
El bastago bastardo que siempre habrá de dolerle
Aunque mas de una ocasión te haya abortado.
Esta el susodicho agotado,
Lo vence el sueño,
El stupor de comerse a diario,
Lo subleva la manía de ahorcarse
Sin brazos,
Ni piernas,
Ni huevos.
La mejor huida antes de la inanicion.
Sufre el blues de los días,
Ya no suena el acetato de su vida
Que no tiene lado B.
Cumbres de infinita edad que cubren el horizonte,
él se sienta a observarlas
Sin llorar.
No hay cantos obscuros
Ni pies en su aventura,
Es el andar de su odisea
El camino de un efermo,
Las consecuencias del alz heimer
En conflicto con sus sueños.
Caminando en el obscuro laberinto de su mente
Buscando su corazón
Que ya no canta.
Recuerda como sombras los pasajes del pasado
donde felicidad era mas que nueve letras.
No encuentra el camino
Choca contra cada pared que se encuentra
Y desvalido, sueña.
Mezcla de agrio sabor y mala textura.
Arde el alcohol que lleva en las venas
Cuando se enciende la llama de lo cotidiano
y ninguna canción lo consuela
Ningún camino lo lleva.
Busca alimento,
Tacos de carne,
Tostadas de piel,
Quesadillas de sesos,
Mordiscos de si mismo
Destellos de mitologias
Y arcanos deseos.
Sólo es una res sin dios ni mandamiento.
Refiere por su rostro el pez muerto,
Se sacó el mar de los misterios.
Profecía olvidada
El poeta tuerto necesita un poco de miel,
Agua miel,
Pulque,
Tragos cargados de Borges.
Que embriaguen
Sólo es él un jumento sin rabo
Y ellos juegan ponle la cola al burro,
En un colorido zigzag monocromatico
Solo es el un subhumano frustrado.
Y parece que se acabó el compás,
Se desfazó el celo y se convirtió en pervercion,
Gotas más gotas con paracaídas,
Un mundo sin viento ni magia,
Un día con falsas risas
De una tripa mal cuajada.
Carcajada tras la máscara
Y el humo
Y los grumos de futuro que se acientan
En la mezcla de ese aroma
Aroma que le huele a café
Y le sabe a ella.
Muralla,
Barrera
Un tren que no llega a la estación
Del silencio
Ni del ruido que es un silencio juguetón,
Pícaro,
Bizarro.
Él que vive en un Orozco
Ella que se revuelca en un Monet,
Le gusta seguir siendo pequeña
Y se divierte con el simio que toca los platillos
Sin que le den cuerda.
Manos mutiladas,
Hombre con muñones que laten
De nostalgia
Y que vibran como un violín sin cuerdas
Tocado angelicalmente por un vagabundo invidente
En los sucios vagones del metro.
¿quienes y cuando dejaron de llamarle dios?
Recuerda haberse escondido para que lo encontrarán después de contar hasta cien
Y el cazador se aburrió antes de pronunciar el diez.
Nadie lo ha visto desde entonces
Sigue él humedeciendo el agujero
En espera del ser alado que repare su falta
Y le provoque el éxtasis suficiente
Para volver a volar,
Sin plásticos,
Ni herbaceos,
Ni cereales procesados.
Canta y cuando se cansa silva
Para dibujar en el aire
Alegrías aureas de cristal.
No se llama miedo lo que sufre,
Es el tiempo
Y la dama de negro que lo penetra,
Que lo viola cada vez que se contraen los parpados.
No hay nadie mas allá del fuego
Cuando creyó que el amor era la llama de una vela incandecente bajo,la tormenta,
Y ni siquiera pudo encender la mecha.
Cada minuto cuenta,
Cada inalar y exhalar son cuentas
De un rosario que el mismo se reza antes de la muerte.
O quizás después.
Sufre el flechador de estrellas,
El espejo miente Blanca Nieves,
Los siete enanos trabajan y muerden.
El gusano está en la manzana,
Decapítalo con tus dientes.
Y se de nuevo el oráculo
Que explota en su vientre,
El bastago bastardo que siempre habrá de dolerle
Aunque mas de una ocasión te haya abortado.
Esta el susodicho agotado,
Lo vence el sueño,
El stupor de comerse a diario,
Lo subleva la manía de ahorcarse
Sin brazos,
Ni piernas,
Ni huevos.
La mejor huida antes de la inanicion.
Sufre el blues de los días,
Ya no suena el acetato de su vida
Que no tiene lado B.
Cumbres de infinita edad que cubren el horizonte,
él se sienta a observarlas
Sin llorar.
No hay cantos obscuros
Ni pies en su aventura,
Es el andar de su odisea
El camino de un efermo,
Las consecuencias del alz heimer
En conflicto con sus sueños.
5 jun 2011
Sólo vuelve una tarde.
¿Qué haces?
¿Por qué no naces
y vuelves a morir?
Sólo vuelve una tarde
y destápate que hace calor.
Nunca el Distrito Federal
me pareció tan desértico
como hoy que no encuentro
el manantial de tu piel.
Apaga la luz y recuéstate,
disfruta la hermosura de tu vientre
y ve despetalando tu tallo
hasta dejar caer el último (no me quiere)
sobre el mecanicismo de un orgasmo (solitario)
y luego cubre de obscuridad tu cuerpo
y desaparece en mitad de un abrazo.
Devuelve la sonrisa a mi vida,
pon tu manto sobre mis perversiones
y no dejes que salga a verter
mi deseo en incontenible ira.
Recuesta tus rizos sobre mi almohada
y cuéntale a mis suspiros tus fallas,
recorre con tus poros las yemas mis dedos
y deja que tus labios sean libres por momentos.
Enciende entonces el final latido,
destruye las luces de mis pupilas
toma entre tus manos los pedazos de tela que arrancaste de tu cuerpo
y huye cenicienta mientras sigo durmiendo.
Cierra la puerta de tu regreso
y clava la daga de tu recuerdo en mi mente,
muere entonces de nuevo,
vive en otro mundo, en otro cielo,
que yo habré de despertarme
para encontrarme con la música de tu ausencia
que como cada mañana
canto y lloro a los cuatro vientos.
¿Por qué no naces
y vuelves a morir?
Sólo vuelve una tarde
y destápate que hace calor.
Nunca el Distrito Federal
me pareció tan desértico
como hoy que no encuentro
el manantial de tu piel.
Apaga la luz y recuéstate,
disfruta la hermosura de tu vientre
y ve despetalando tu tallo
hasta dejar caer el último (no me quiere)
sobre el mecanicismo de un orgasmo (solitario)
y luego cubre de obscuridad tu cuerpo
y desaparece en mitad de un abrazo.
Devuelve la sonrisa a mi vida,
pon tu manto sobre mis perversiones
y no dejes que salga a verter
mi deseo en incontenible ira.
Recuesta tus rizos sobre mi almohada
y cuéntale a mis suspiros tus fallas,
recorre con tus poros las yemas mis dedos
y deja que tus labios sean libres por momentos.
Enciende entonces el final latido,
destruye las luces de mis pupilas
toma entre tus manos los pedazos de tela que arrancaste de tu cuerpo
y huye cenicienta mientras sigo durmiendo.
Cierra la puerta de tu regreso
y clava la daga de tu recuerdo en mi mente,
muere entonces de nuevo,
vive en otro mundo, en otro cielo,
que yo habré de despertarme
para encontrarme con la música de tu ausencia
que como cada mañana
canto y lloro a los cuatro vientos.
29 abr 2011
Te odio.
Tengo ganas de estrangularte
de poner tu ser entre mis manos
y apretar tu hermoso cuello blanco
hasta que dejes de respirar.
Pero no lo hago porque sé
que cuando mueras voy a extrañarte
más de lo que ahora
y menos de lo que jamás.
Tengo la necesidad de arrancarte el corazón
para masticarlo,
deglutirlo
y vomitarlo.
Pero sé que si lo arranco
me harás más daño del que ya has podido.
Me dan ganas de destrozar por completo
tu vientre, pero si lo hago
a qué tendré ferviente fe,
a qué podría rogar por resurrección.
Sí, es verdad que me arde el alma
porque no puedo odiarte
y quiero con esas llamas incinerar
el amor que siento,
pero tengo la necesidad de tenerte
tengo la necesidad de tu cuerpo.
Y si no vuelves verteré todo ese veneno
sobre mi propia existencia
y lo más frustrante de la experiencia
es que seguiré vivo para amarte.
de poner tu ser entre mis manos
y apretar tu hermoso cuello blanco
hasta que dejes de respirar.
Pero no lo hago porque sé
que cuando mueras voy a extrañarte
más de lo que ahora
y menos de lo que jamás.
Tengo la necesidad de arrancarte el corazón
para masticarlo,
deglutirlo
y vomitarlo.
Pero sé que si lo arranco
me harás más daño del que ya has podido.
Me dan ganas de destrozar por completo
tu vientre, pero si lo hago
a qué tendré ferviente fe,
a qué podría rogar por resurrección.
Sí, es verdad que me arde el alma
porque no puedo odiarte
y quiero con esas llamas incinerar
el amor que siento,
pero tengo la necesidad de tenerte
tengo la necesidad de tu cuerpo.
Y si no vuelves verteré todo ese veneno
sobre mi propia existencia
y lo más frustrante de la experiencia
es que seguiré vivo para amarte.
29.nov.2010
Nota
No puedo devolver a mis sabanas
El gusto de retenerte amada.
Se han cansado ya la horas entre mis arrugas
De esperar la caricia de tu alma.
y me atrevo a pensar lo jamás pensado
Cuando en la tundra de mi cuarto
Eyaculo un gran chorro de nostalgia
Sobre una Aurora falsa que sabe a madrugada.
A despertar otra vez y escuchar promesas,
Con suerte un te amo escondido
Entre las mentas que refrescan tu aliento
Y después ese adiós acostumbrado,
salado,
con prisas,
con aroma a persecución
y vestido del miedo que causa ser descubierto
Engañando.
Expulsado a esta madrugada insípida estoy condenado.
Las marcas de mi corazón recurren el ayer:
Los fusiles esperando mi alma
Tu corazón esperando otro querer.
La luna burlona gritando entre llamas
Se esconde tras el llanto del amanecer.
Cuando se acaban entre cantos de coyotes
las esperanzas de volver a ser amado
como antes de que la noche
decidiera quedarse callada.
El gusto de retenerte amada.
Se han cansado ya la horas entre mis arrugas
De esperar la caricia de tu alma.
y me atrevo a pensar lo jamás pensado
Cuando en la tundra de mi cuarto
Eyaculo un gran chorro de nostalgia
Sobre una Aurora falsa que sabe a madrugada.
A despertar otra vez y escuchar promesas,
Con suerte un te amo escondido
Entre las mentas que refrescan tu aliento
Y después ese adiós acostumbrado,
salado,
con prisas,
con aroma a persecución
y vestido del miedo que causa ser descubierto
Engañando.
Expulsado a esta madrugada insípida estoy condenado.
Las marcas de mi corazón recurren el ayer:
Los fusiles esperando mi alma
Tu corazón esperando otro querer.
La luna burlona gritando entre llamas
Se esconde tras el llanto del amanecer.
Cuando se acaban entre cantos de coyotes
las esperanzas de volver a ser amado
como antes de que la noche
decidiera quedarse callada.
24.dic.2010
Perdóname.
Hoy, no sé a que hora,
ni, amor, en qué tiempo,
supe que te amaba,
desde hace tiempo.
Porque duele
y es dolor la vida,
amor mío,
me arrepiento.
Presente día y noche
estaca clavada en mi pecho.
En rituales,
en pensamientos,
en noches
y amaneceres
sigues, y seguirás siendo
mi modo de vida,
mi inspiración,
en días de lluvia,
mi techo.
Porque te debo,
no sólo la vida,
ni la próxima muerte.
Te debo,
el cielo en que creo,
el infierno en que vivi
y la felicidad en la que muero.
Gracias,
aunque no lo dije,
por darme lo que tengo.
Nos vemos,
en otra vida,
en otro cielo,
lo lamento,
madre, fuiste mi respeto
y seguiré extrañándote,
hasta que la muerte
me lleve a tus brazos,
a tus labios,
a tu lecho.
ni, amor, en qué tiempo,
supe que te amaba,
desde hace tiempo.
Porque duele
y es dolor la vida,
amor mío,
me arrepiento.
Presente día y noche
estaca clavada en mi pecho.
En rituales,
en pensamientos,
en noches
y amaneceres
sigues, y seguirás siendo
mi modo de vida,
mi inspiración,
en días de lluvia,
mi techo.
Porque te debo,
no sólo la vida,
ni la próxima muerte.
Te debo,
el cielo en que creo,
el infierno en que vivi
y la felicidad en la que muero.
Gracias,
aunque no lo dije,
por darme lo que tengo.
Nos vemos,
en otra vida,
en otro cielo,
lo lamento,
madre, fuiste mi respeto
y seguiré extrañándote,
hasta que la muerte
me lleve a tus brazos,
a tus labios,
a tu lecho.
09.ago.2010
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