28 jul. 2009

Anda...

Anda, está obscuro y nadie nos ve.

Bésame, dame un poco de fuego
que emane de tu ser.

Trata de que nadie se entere,
poddía ser la muerte, y
¿Quién sería yo sin ti?

Calma, no te molestes,
sé que no entiendo, pero
no es momento de berrinches
que amanece y podrían verte.

Es momento de profanar
los recuerdos enterrados
profundo en tu corazón
o se quedarán contigo
para siempre.

Anda, no tenemos mucho tiempo,
posiblemente al amanecer
la sombra de la conciencia se
disipe y todo sea obscuridad,
o luz, puede ser.

Ven, acercate y no temas
que mis labios no envenenan
y mis caricias no buscan
simple y somero placer.

Mirame si puedes, pues mi
alma es clara y sólo tú si
quisieras podrías ver más allá
de mi piel como el ambiente.

Anda, bésame antes de que
entren y tenga que decirte adiós...
-¿Para siempre?
-Espero que no...