9 may. 2010

Antes de decir adiós mírame a los ojos,
avienta por la borda el collar que puse en tu pecho
y dime: jódete,
a final de cuentas,
más jodido no puedo estar
que si tu te vas.

Antes de colgar escucha
como digo que te amo
y calla, no respondas,
no hace falta que digas nada,
yo lo entiendo,
yo lo siento.
Sabes que es cierto,
pero estás esperando a que yo mate nuestro amor agonizante,
quieres que yo diga: terminamos.

Y así acabaré con la molestia de mi voz
y de mis ruegos por ósculos,
caricias
y minutos.
Que se convierten en amargas horas
de recuerdo frustrantes
y sueños inexistentes.

Antes de decir adiós acaricia mis labios
a medias con los tuyos,
para no volver a usarlos,
para morir de sed porque que el vaso no borre tu esencia.

Y grita que soy cobarde
porque es cierto,
los cobardes amamos
aunque le tengas miedo al amor.

Adiós.

2 comentarios:

Trini dijo...

Terriblemente doloroso, hermoso, profundo, hiriente, real.

Felicitaciones por amar así -cobardemente, soberbiamente-, tanto que ya no habrá otra forma más dulce de vivir.

Te invito al mío.
Saludos.
Trini

Arturo dijo...

maestro que genial esta cada que leo me gustan mas