2 sept. 2010

porque dijiste no más...

Porque dijiste no más
sucumbió la esencia
que susurraba a mi oído
todas las cosas tiernas.

Se volvió mi corazón
de piedra y en noches
como esta, sin reproches,
me vuelvo dolor.

Los árboles que callan
porque no quieren llorar
inhalan tu recuerdo
y tu olvido reclaman.

Si te traigo a mi lado,
densa pared de humo,
debo apagar mi cigarro
y dormir el murmullo.

Cuando el alcohol
duerme mis anhelos
me siento en la cama
a exhalar tus besos.

Cuando tus besos
se han ido tan lejos,
te imagino conmigo
para que me des más.

Pero ya no estás,
eres un gris que
arranca de la razón
de mi pecho,
que arranca el alma
de mi psyque.

Y a reinventar la vida,
a cantar otros versos
en los que tu nombre
se vaya diluyendo.

Porque nunca fui
lo quisiste tener
me estuve consumiendo
en tu Platón
por ángel guardián,
en tu Aristóteles
por demonio fisgón.

Ahora serán mis héroes
las calles sin nombre,
serán mi cura
los tragos de viernes
como alas sin rumbo,
será ahora mi pan
la fe en lo idílico.
Volveré mi Cristo
la soledad a la
que siempre he huido.

Porque te fuiste expropiando
y a pesar de ya no ser mía.
Te sigo extrañando.

1 comentario:

Ibeth H. dijo...

Navengado por la red me encontré con tu blog, y bueno, este escrito es excelso, al igual que los demás, me parece que ya lo comenté en BYM también. Enhorabuena!